Las aplicaciones de Botox, que hoy en día son cada vez más implementadas; además de reducir la apariencia de las arrugas en la cara; también se utiliza con éxito en el tratamiento de diferentes problemas médicos como el dolor crónico de la migraña, la sudoración excesiva de las axilas, las manos y los pies (hiperhidrosis).   En los últimos años se ha descubierto una nueva área de tratamiento que utiliza el mecanismo de acción del Botox: el tratamiento de pérdida de peso con Botox no quirúrgico para el estómago.   Si lo desea, antes de pasar a los detalles de nuestro tema, echemos un breve vistazo a lo que es la toxina botulínica (o botox como se conoce en el uso general), su historia y sus diferentes áreas de uso.  

¿Qué es la toxina botulínica?

  Botox es el nombre comercial conocido de la toxina botulínica y es uno de los diferentes preparados de la toxina. El principio activo utilizado en las aplicaciones es en realidad la toxina botulínica. La toxina botulínica es una proteína neurotóxica formada por la bacteria «Clostridium Botulinum» y especies afines. La toxina botulínica es una de las sustancias más tóxicas del mundo; sin embargo, como esta toxina utilizada con fines cosméticos y terapéuticos se inyecta en cantidades muy pequeñas, el tratamiento es seguro y los efectos secundarios son mínimos.  

Historia de la toxina botulínica

  La bacteria Clostridium Botulinum fue descubierta por primera vez por una científica belga llamado Emile Pierre van Ermengem en 1895 en relación con un brote de botulismo (una forma rara pero potencialmente mortal de intoxicación alimentaria causada por las toxinas producidas por estas bacterias) en Bélgica. En la década de 1920, los científicos de la Universidad de California hicieron los primeros intentos de separar la toxina botulínica en forma cristalina. Sin embargo, no fue hasta la década de 1940, con el Dr. Edward Schantz, cuando se logró separar esta toxina. En los años 70, los científicos empezaron a utilizar la toxina botulínica para tratar el estrabismo. Durante los experimentos con monos, los científicos se dieron cuenta de que la toxina botulínica reducía las arrugas en la zona de la «glabela» entre las cejas, justo encima de la nariz. Después de que la toxina botulínica demostrara su eficacia en el tratamiento del estrabismo, la empresa Allergan autorizó el tratamiento en 1989 con la marca Bótox. En los años siguientes, el Bótox fue aprobado por la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos) para el tratamiento de diversas afecciones médicas y aplicaciones cosméticas.        

Tipos de Toxina Botulínica

  Existen 7 tipos de neurotoxinas botulínicas producidas por la bacteria Clostridium Botulinum: A, B, C1, D, E, F, G. De estos 7 estereotipos, solo el tipo A y el tipo B están aprobados por la FDA. Se utilizan con fines cosméticos y médicos debido a su eficacia y seguridad. El tipo más utilizado y más potente para fines cosméticos es el BTX-A (Toxina Botulínica-A). La toxina botulínica B se utiliza en otras especialidades médicas distintas de la dermatología. Aunque hay muchas marcas diferentes de BTX-A en el mundo, como Dysport® y Xeomin®, Botox® sigue siendo sin duda la más conocida. La razón es que la marca «Botox» producida por Allergan fue el primer preparado BTX-A que se utilizó en los Estados Unidos.  

Botox: Mecanismo de acción

  Las inyecciones de Bótox se dirigen al sistema nervioso y provocan una pérdida temporal de fuerza en los músculos al bloquear los procesos de señalización nerviosa que estimulan la contracción muscular. Para contraerse, un músculo debe recibir señales de las terminaciones nerviosas periféricas. Estas señales son transmitidas por el neurotransmisor acetilcolina, que se une a los receptores del músculo e inicia la contracción muscular. La toxina botulínica bloquea la liberación de acetilcolina, que impide la contracción de las células musculares y, por tanto, limita o detiene las contracciones que deberían producirse en los músculos a través de los nervios.  

Bótox: Uso cosmético y terapéutico

  Las aplicaciones de bótox, que se realizan con fines estéticos y cosméticos, siguen siendo una de las más frecuentes en todo el mundo desde que su uso fue aprobado por la FDA en 2002. Las zonas más comunes en las que se aplica el Bótox son la frente, el entrecejo, las patas de gallo y la zona del cuello. Las inyecciones de Bótox inhiben temporalmente el movimiento muscular, permitiendo que los músculos se agarroten y se relajen menos. Así, las arrugas de la piel desaparecen con la relajación de los músculos.   El bótox en las áreas más aplicadas;  
  • Líneas de la frente
  • Arrugas alrededor de los ojos (patas de gallo)
  • Líneas de expresión entre las cejas
  • Líneas en el borde del labio
  Además del uso de las inyecciones de Bótox en la estética facial, también se sabe que se utiliza con fines terapéuticos en el tratamiento de diversos trastornos musculares y nerviosos. Entre las condiciones médicas que pueden ser tratadas con inyecciones de Bótox están;  
  • La sudoración excesiva se conoce como «hiperhidrosis» en medicina
  • Migraña crónica
  • Ojo perezoso, tics en los ojos
  • Estrabismo (strabismus)
  • Bruxismo (apretar los dientes, rechinar los dientes)
  • Blefaroespasmo (parpadeo múltiple involuntario del ojo)
  • Se incluye la enfermedad de la vejiga hiperactiva (disfunción de la vejiga)

¿Qué es el bótox para el estómago?

  La aplicación de bótox gástrico es un nuevo y eficaz método de tratamiento sin cirugía en la lucha contra el exceso de peso. Es un procedimiento cómodo que se realiza mediante endoscopia y permite a los pacientes volver a sus actividades cotidianas tras un período de descanso de aproximadamente 1-2 horas.   Estudios científicos realizados en los últimos 15 años han demostrado que la aplicación de bótox gástrico provoca la pérdida de apetito en los pacientes al bloquear (temporalmente) los nervios de ciertas partes del estómago y puede ayudar a perder peso al proporcionar una sensación de saciedad durante mucho tiempo.   En numerosos estudios clínicos realizados para evaluar la eficacia y la seguridad de la aplicación de bótox gástrico, se ha observado que una gran proporción de pacientes puede experimentar una pérdida de peso de entre 10 y 15 kg en un periodo de aproximadamente 3-6 meses. A continuación se enumeran algunos de los estudios científicamente probados en la literatura científica sobre el uso de la aplicación de bótox gástrico en personas con sobrepeso u obesidad:  
  • En tres estudios diferentes sobre el bótox gástrico publicados por científicos en 2005, 2008 y 2015, se ha demostrado que las inyecciones de gran superficie y múltiples (>10), incluyendo el fondo o el corpus en lugar de solo el antro, tienen una relación positiva con la pérdida de peso. En el estudio publicado por Bang et al, se comprobó que la aplicación de bótox era más eficaz que el placebo. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25765772/
 
  • Topazian et al. descubrieron que las inyecciones de toxina botulínica A en la pared del estómago también redujeron la ingesta de alimentos y el peso corporal tanto en seres humanos como en animales.
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3899096/  
  • Pero R et al. afirmaron que los diferentes resultados obtenidos en los estudios de bótox gástrico se debían a las diferencias entre el peso de los pacientes seleccionados y las dosis de bótox administradas. Concluyeron el estudio afirmando que la aplicación de bótox gástrico tiene un gran potencial en los tratamientos de pérdida de peso.
             https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5086641/
  • En otro estudio realizado en 2014 por científicos de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología, los investigadores informaron de que, tras un año de inyecciones de Bótox en el estómago de 20 personas obesas con un Índice de Masa Corporal (IMC) de entre 35 y 44 -un total de 2 inyecciones con 6 meses de diferencia-, el 70% de los pacientes había perdido peso y, de media, el 17% de su «exceso de peso corporal». 18 meses más tarde, cuando administraron a los pacientes una tercera inyección, comprobaron que el 75% de los pacientes había perdido peso y, de media, el 28% de su peso corporal.
https://clinicaltrials.gov/ct2/show/NCT02035397   En un estudio reciente (2019) realizado por 3 investigadores turcos que evaluaron la eficacia de las inyecciones de toxina botulínica en la pérdida de peso, se examinaron 56 pacientes. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7547330/   Criterios de investigación;
  • Edades comprendidas entre los 18 y los 65 años
  • Índice de masa corporal (IMC) ˃ 25 kg/m2
50 de los pacientes eran mujeres y 6 eran hombres.   Se midió el peso y la altura de los pacientes y se calculó el IMC antes del procedimiento. El IMC y el peso corporal de los pacientes se midieron mensualmente durante el estudio, que duró un total de 5 meses.   Tabla-1   Características demográficas de los pacientes
Resultados       Ortalama ± SS Número
Edad       38.97 ± 9.90 56
Género 6 hombres / 50 mujeres (%10,7–%89,3)
Obesidad familiar 19 pacientes (%33,9)
Problemas psiquiátricos 5 pacientes (%8,9)
Comorbilidad
Diabetes 6 pacientes (%10,7)
Hipertensión 4 pacientes (%7,1)
Insuficiencia tiroidea 2 pacientes (%3,5)
Síndrome de ovarios poliquísticos 1 pacientes (%1,7)
    Tabla-2   Reducción del peso medio y del IMC (Índice de Masa Corporal)
  Media ± SS Min–max
Peso antes del Bótox gástrico 85.25 ± 14.02              61–123 kg
Peso después de Bótox gástrico 76.98 ± 12.68              54–123 kg
Duración media de la pérdida de peso 60.39 ± 37.43  7–150 días
IMC antes del bótox gástrico   30.79 ± 4.25               25–43,6
IMC después de Bótox gástrico             27.95 ± 3.76              38.3–20,6
    Tabla-3   El efecto del bótox gástrico en el apetito de los pacientes
          Número de pacientes               Nivel de apetito
Apetito antes del Bótox gástrico 33 Elevado
  13 Normal
Apetito despues del Bótox gástrico 49 Bajo
  7 Igual
    Los estudios demuestran que la aplicación de bótox gástrico es un procedimiento seguro e indoloro para los pacientes en la lucha contra el exceso de peso. No obstante, algunos de los investigadores sostienen que los estudios deberían realizarse con muestras relativamente más grandes. Al igual que con otros métodos de pérdida de peso no quirúrgicos, será de gran importancia seguir la dieta y el plan de ejercicios que se le recomendará al paciente para mantener los resultados exitosos que se obtendrán después de la aplicación.  

¿Cómo funciona el bótox para el estómago?

  Al inyectar bótox en determinadas zonas de la pared del estómago, nos aseguramos de impedir las contracciones gástricas. La inhibición de las contracciones gástricas ralentizará la velocidad de vaciado gástrico, permitiendo que los nutrientes que pasan al intestino en una media de 4 horas permanezcan en el estómago durante más tiempo. De este modo, el proceso de digestión se ralentiza y la persona se siente más llena.   Estudios anteriores han demostrado que las inyecciones de Bótox aplicadas al tejido del estómago también pueden suprimir la secreción de grelina, conocida como la «hormona del hambre». La hormona grelina, considerada como una de las principales hormonas que estimulan el hambre y el apetito, se segrega en el sistema digestivo, especialmente en la región del fondo del estómago. La secreción de la hormona grelina depende del nivel de hambre.  Cuando sentimos hambre, la cantidad de grelina en la sangre aumenta, y cuando nos sentimos llenos, disminuye. En la aplicación de bótox gástrico; se pretende reducir el nivel de la hormona grelina mediante la aplicación de bótox en la región del fondo del estómago. A medida que los niveles de grelina disminuyen, la sensación de saciedad de la persona aumentará y, por lo tanto, se producirá tanto una disminución de la ingesta de alimentos como el control del apetito.  

¿A quién se le puede aplicar el bótox estomacal?

 
  • Personas que no pueden perder peso o lograr resultados satisfactorios a pesar de la dieta y el ejercicio
  • Personas que tienen expectativas realistas sobre los resultados
  • Personas con un Índice de Masa Corporal (IMC) entre 25-35 kg/m2 (clasificados como sobrepeso y obesos de tipo 1)
  • Personas cuyo Índice de Masa Corporal (IMC) está entre 35-40 kg/m2 (clasificadas como Obesas de Tipo 2) pero que no prefieren intervenciones quirúrgicas
  • Personas con problemas de salud relacionados con la obesidad, como la diabetes de tipo 2 o la hipertensión arterial
  ¿Quién no es apto para el bótox estomacal?  
  • Mujeres embarazadas o en periodo de lactancia
  • Personas con obesidad mórbida
  • Aquellos con antecedentes familiares de enfermedades crónicas (corazón, riñón, hígado, etc.) o autoinmunes
  • Los que tienen úlceras o tumores en el estómago
  • Personas con trastornos de alimentación
  • Los que se han sometido a una gastrectomía en manga o a un bypass gástrico
  • Las personas alérgicas o sensibles a cualquier componente del Bótox
  • Aquellos con infección en el lugar de la inyección
  • Aquellos con una condición muscular o neurológica progresiva que pueda causar debilidad muscular
 

¿Cómo prepararse para la aplicación de bótox en el estómago?

  Recomendamos a nuestros pacientes que no consuman ningún alimento o bebida durante unas 6-12 horas el día anterior a la intervención. Además, una semana antes de su tratamiento, evaluamos a cada paciente con nuestra dietista y determinamos un plan dietético individualizado según sus necesidades. Aconsejamos a nuestros pacientes que sigan la dieta que les hemos dado antes del tratamiento hasta el día de la intervención.  

¿Cómo se aplica el bótox para el estómago?

  El Bótox gástrico se realiza mediante un procedimiento conocido como endoscopia del aparato digestivo superior (gastroscopia). No es necesaria una preparación detallada antes de la aplicación. Tras aplicar una ligera sedación al paciente, inyectamos una dosis total de 300 U de BtxA en los músculos de la pared del estómago con una aguja de escleroterapia en aproximadamente 40 puntos diferentes (con igual espaciado) de forma circular. Las áreas de aplicación son principalmente: fondo (parte superior del estómago), corpus (parte principal del estómago) y antro (parte inferior del estómago). La duración del procedimiento es de aproximadamente 20 minutos.  

¿Existen riesgos y efectos secundarios del bótox gástrico?

  La tasa de desarrollo de efectos secundarios significativos y complicaciones en la aplicación de Bótox es extremadamente baja y se considera un procedimiento muy seguro.   Aunque no hay quejas significativas en los pacientes después de la aplicación, algunos pacientes presentan;
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Dolor de cabeza
  • Pueden observarse efectos secundarios como hinchazón y dolor abdominal leve.
  Aunque una reacción alérgica al Bótox es una condición muy rara, se encuentra entre los posibles efectos secundarios graves;
  • Debilidad muscular en todo el cuerpo
  • Dolor o hinchazón
  • Dificultades respiratorias
  • Visión doble
  • Necrosis estomacal
  • Pérdida de control de la vejiga.
 

¿Qué debo esperar de la aplicación del bótox gástrico?

  Una vez finalizado el procedimiento, los pacientes son llevados a la sala de descanso hasta que desaparezcan los efectos de la sedación. Aunque varía de una persona a otra, un período de descanso de 1 a 2 horas será suficiente. A continuación, el paciente puede elegir ser dado de alta o, si lo desea, puede permanecer en el hospital durante un tiempo hasta que se sienta mejor. Durante los tres primeros días, se recomienda a los pacientes que tomen alimentos líquidos. Se puede experimentar una sensación de debilidad durante unos días, pero estos síntomas son temporales y desaparecerán en poco tiempo.   Después del tratamiento, será de gran importancia que nuestros pacientes sigan el plan dietético recomendado y el programa de ejercicios especialmente preparado para ellos con el fin de ayudar a la pérdida de peso y prevenir la recuperación del mismo. Especialmente en lo que se refiere a la duración del efecto del bótox gástrico, tratamos de animar a nuestros pacientes a adquirir hábitos alimenticios saludables y ayudarles a introducir un nuevo sistema en sus hábitos alimenticios.   Por esta razón, nos aseguramos de que nuestros pacientes reciban siempre el apoyo que necesitan para adaptarse cómodamente a sus nuevos planes de dieta y ejercicio después del tratamiento. Realizar los cambios necesarios en el estilo de vida y en el comportamiento afectará positivamente a su salud y facilitará el éxito de la aplicación del bótox gástrico.  

¿Cuánto dura el efecto del Bótox gástrico?

  El Bótox gástrico comienza a hacer efecto en los primeros 3 a 5 días después de la aplicación y se vuelve completamente efectivo al séptimo día. La persona a la que se le aplica el Bótox empezará a notar que empieza a sentirse llena con porciones más pequeñas y que le entra hambre más tarde, gracias tanto a la disminución del apetito como a la permanencia de la comida en el estómago durante más tiempo. El efecto del bótox gástrico dura unos 6 meses y se espera que los pacientes pierdan entre un 10 y un 15% de su peso total en el tercer, cuarto y sexto mes tras la aplicación. Especialmente si se aplica una dieta baja en calorías bajo la supervisión de un dietista y se realiza ejercicio regular, se pretende perder entre 8 y 15 kg en total.   Después de que el efecto del bótox gástrico desaparezca, el estómago volverá a su antigua función. Si la persona no ha disminuido hasta el peso deseado, el bótox para el estómago puede aplicarse de nuevo al cabo de 6 meses. No hay nada malo en repetir el procedimiento de bótox. El procedimiento de bótox estomacal se puede aplicar cada 6 meses, 3 veces seguidas (hasta 18 meses).  

¿Cuáles son las ventajas y desventajas del bótox gástrico?

  Ventajas:
  • No implica un procedimiento quirúrgico
  • Como no hay incisión ni puntos de sutura, no se requiere ningún vendaje
  • El riesgo y los efectos secundarios son mínimos
  • El proceso de recuperación es más rápido en comparación con los procedimientos quirúrgicos de la obesidad
  • Tras la intervención, el paciente se reincorpora inmediatamente a su vida cotidiana.
Desventajas:  
  • Al igual que otros métodos de Bótox, tiene una corta duración de acción; puede requerir la repetición de las sesiones hasta 18 meses
  • La cantidad de pérdida de peso es menor que la de los procedimientos quirúrgicos para la obesidad
  • Después del procedimiento de bótox gástrico, si el paciente no puede adquirir hábitos alimenticios regulares y saludables con la dieta, la posibilidad de éxito del tratamiento será menor